El dojo es el lugar donde se practica la vía de Buda, el Budismo. Por analogía, el sitio en donde se practica (shugyo) la vía de Bu se llama dojo. SHU: ideograma que compuesto de los elementos “blanco” y “alas” muestra el movimiento repetido de las alas del pájaro con las que puede tomar el vuelo; dando una imagen de repetición, de aprendizaje, de estudio, de maestría. El “blanco”, a la vez que da idea de claridad representa en el origen lo blanco escondido en el interior de la semilla. Shugyo no quiere sólo decir “ejercicio” o “entrenamiento” sino desarrollo de la personalidad arte de vivir noblemente…EI dojo no es pues solamente un gimnasio; me gustaría que pensarais que es a la vez una iglesia y un gimnasio. Por esto es por lo que desde los tiempos más remotos podemos encontrar un altar en los dojos japoneses, situado en el kamiza. Este altar contiene al dios de las artes marciales que allí se venere.

En el dojo el hombre que se entrega a las artes marciales, practica una purificación profunda, para afirmar su personalidad de guerrero, sus capacidades, su espíritu, su tesón, su fuerza de alma. Debe reencontrar en el dojo la cortesía, la educación, los buenos modales y observar las reglas de las buenas maneras. Al entrar en el dojo hace falta descubrirse, quitarse el calzado, tener una actitud respetuosa, el cuerpo derecho y orientar los pensamientos hacia la pureza, la luz. En el dojo, hace falta estar siempre limpio, respetar la etiqueta, usar términos correctos, ser digno, evitar el hablar en voz alta. Los espectadores deberán observar la misma actitud.
El keikogi, el hakama no deben indisponer a los otros. El dojo debe de estar aireado, los tatamis bien calzados para evitar accidentes. Todo esto es importante.

Normalmente los practicantes intentan llegar antes que nadie para limpiar y ordenar el dojo; sucede lo mismo después del ejercicio. Esta limpieza no concierne solamente al dojo en sí, sino también al practicante que por este gesto procede a una limpieza en profundidad de su ser. Lo que significa que, incluso si el dojo parece limpio hace falta limpiarlo más y más.

Cuando practiquéis considerad que el dojo es también un campo de batalla; lo que quiere decir que en ningún momento podéis estar “vacíos de ki”. ¿Como explicarlo? Estad atentos, preparados, despiertos, percibid, sentid, controlad; tened a fin de cuentas la misma actitud que en una batalla, en donde debemos trascender el estado de vida o muerte hasta un punto tal en que incluso muertos en un 99% debéis ser capaces de ordenar a vuestro corazón que no abandone el combate. Ésta es la verdadera vía.

Actuando así, avanzareis, es una certeza, en el verdadero desarrollo del Ser y esto es lo único importante.
Al salir del dojo, hace falta tener la misma actitud que al entrar. Esta actitud es a la vez un agradecimiento por la clase que os acaban de dar, un examen sobre vosotros mismos, una reflexión sobre lo que acaba de suceder con respecto a nosotros y una preparación para el devenir.

Sin duda podréis captar la actitud hacia la práctica y el respeto que emana de este texto colocado en el antiguo dojo y escrito con grandes caracteres de trazo noble y seguro:

Disposiciones del espíritu para el Ejercicio

  1. Un golpe en Aikido puede decidir sobre la vida o sobre la muerte. Durante la práctica, obedeced las instrucciones de aquel que dirige la clase. No transforméis la práctica en un absurdo test de fuerza.
  2. El Aikido es un camino mediante la cual por medie de UNO se puede llegar a alcanzar los diez mil seres”, incluso con un solo adversario, es necesario no preocuparse únicamente de lo que tenemos delante, es necesario practicar estando atento a las cuatro, a las ocho direcciones.
  3. Es preciso trabajar en la alegría.
  4. Las enseñanzas de aquel que da la clase no representan más que un fragmento del Aikido. Cuando por la búsqueda y el entrenamiento cotidiano y constante de uno mismo, hayáis llegado al conocimiento por el cuerpo, os será permitido el verdadero uso de las maravillas del Aikido.
  5. El entrenamiento diario comienza por tai no henka, después se practica más y más intensamente; sin sobrepasar los propios límites, lo cual permite a las personas de mayor edad el practicar placenteramente sin riesgos de herirse y el alcanzar el objetivo de la práctica.
  6. El Aikido es una búsqueda que tiende por el ejercicio del cuerpo y del espíritu a modelar un hombre de recto corazón. Todas las técnicas, sin excepción, son secretas y no pueden ser mostradas sin discernimiento a aquellos que no las practican.Es preciso evitar enseñarlas a aquellos que harían un mal uso de ellas

(Cartel colocado en el Aikikai So Hombu desde 1931>

Shumeikan, Bras

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